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Sumergete en Granada

Sumergete en Granada

 

TURISMO Andalucía por descubrir
Un paseo contemplativo por Granada

CAROLINA OUBERNELLGranada Actualizado: 


Llega la primavera, una de las estaciones que mejor sienta a Granada. Pasear estos días la ciudad es un delicioso ejercicio de contemplación. Allí donde miremos encontramos bullicio y diversión. Pocas capitales pueden presumir de ser tan activas y abiertas. La Gran Vía de Colón, la recta calle de la alta burguesía local que unió en su día El Triunfo y la plaza de Isabel la Católica, es un resumen de acentos y miradas. A un lado se halla la Catedral y próxima a ella el Centro José Guerrero. Hay otros paseos que en primavera constituyen una obligación para todo aquel que llegue a Granada. Uno de los más bellos es el Paseo de los Tristes. Otra posibilidad es sumergirte en las calles estrechas y en permanente cuesta que conducen a placetas y miradores del pintoresco barrio del Albayzín, desde donde la perspectiva de la Alhambra es inmejorable. La primavera es una estación donde los hábitos cambian.

Emociones y sensaciones

Para poner fin a un día lleno de paseos, emociones y sensaciones nada mejor que adentrarse en un hammam. A los pies de la Alhambra se levantan los primeros baños árabes reabiertos en Europa tras su cierre en el siglo XVI. Están situados sobre las ruinas de un antiguo hammam nazarí. Y todo en él está al servicio del deleite, la serenidad y el placer. Se hallan a mitad de camino entre plaza Nueva y el Paseo de los Tristes. El Hammam al-Andalus de Granada es un lugar que invita a la relajación. La temperatura del agua en las tres salas es diferente. La arquitectura de Granada recupera las tradiciones constructivas de al-Andalus. La sala templada, la más grande de las tres, está cubierta por una bóveda abierta a lucernas por donde se cuela la luz del día. Hay normas que no conviene olvidar: Es necesario hablar en voz baja dentro de la zona de baños, se exige decoro y el pelo largo debe ir recogido. El resto es puro gozo.